Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Como chancho en misa.
El que es pendejo ni de dios goza.
Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
A cada santo su vela
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Dios da, nunca vende.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Juntos pero no revueltos.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Palo dado ni Dios lo quita.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
Dios da frío según la ropa.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Hijos casados, trabajo doble.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Desvestir un santo para vestir otro.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Cuídate si quieres que Dios te proteja
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Dios da las nueces, pero no las parte.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Dios era bueno para negociante.