A cada ollaza su coberteraza.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Por San Andrés, corderillos tres.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
El que la sigue la consigue.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Con putas y bretones pocas razones.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
El que mal anda, mal acaba.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Los justos pagan por pecadores.
Estoy hasta las manos.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El que calla, otorga.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Barco amarrado no gana flete.
El tonto ni de Dios goza.
Más enredado que un kilo de estopa.
El buey solo bien se lame.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Ávila, santos y cantos.
Estar como caimán en boca de caño.
Real ahorrado, real ganado.
No hay moros en la costa.
Un amigo vale cien parientes
Quién más te quiere, te hará llorar.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Es tiempo de vacas flacas
Tenemos muchos caciques y pocos indios