Los dioses ayudan al que trabaja
Jinca la yegua.
Es pan comido.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
A fullero, fullero y medio.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Con putas y bretones pocas razones.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Por San Andrés, corderillos tres.
El hambre es la mejor salsa
Lo cortes, no quita lo valiente.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Dios habla una lengua extranjera.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
Entre bueyes no hay cornadas.
Putas y frailes andan a pares.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Si quieres que te siga el perro dale pan
En llegando a San Andrés, invierno es.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Si hay miseria, que no se note
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Dichosos los ojos que te ven.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Una familia unida come del mismo plato.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Los medicos también se mueren.
Quien sube como palma baja como coco.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Quien calla otorga
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Matanga dijo la changa.