Al revés me los calcé y cojo me quedé.
Tiene más cuentas que un rosario.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Ha de salir la corneja al soto.
Papel, testigo fiel.
Chichas y chicharrones, en la matanza a montones.
Necios y gatos son desconfiados.
Paciencia y barajar.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Ley puesta, trampa hecha.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Quien busca, halla.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Un clavo saca a otro clavo.
Buena orina y buen color y tres higas al doctor.
Hay confianzas que dan asco.
Andar probando como cuchillo de melonero.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
A escote, no hay pegote.
Secreto de tres, secreto no es.
Zarajo y ajo arriero, en Cuenca lo primero.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
Hijos casados, trabajo doble.
A cada uno lo toca escoger, la cuchara con la que ha de comer.
Hacerse el de la oreja mocha.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Cada cual en su corral.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Cavas tu tumba con los dientes.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Boca de verdades, cien enemistades.
En cabeza limpia, nunca piojos ha de haber.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Que no se coma el gusano, lo que se hizo para el cristiano.
Mojarse el potito.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
A este son, comen los del ron, ron.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
Entra, bebe, paga y vete.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos