Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Para ser bella hay que ver estrellas
A la bota, darla el beso después del queso.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Para saber, has de leer.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Dar palos de ciego.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
De padres gatos, hijos michinos.
El hábito es una camisa de hierro.
Échate este trompo a la uña.
La Cruz, la viña reluz.
Cazador y cazado confían en Dios.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Si quieres cruzar el río, tienes que mojarte los pies.
Hacer buenas (o malas) migas.
No apruebes hasta que pruebes.
Ante la duda, la Charly.
Se las sabe por libro
Ron, ron; tras la capa te andan.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Hacer algo de cayetano.
Beso, queso y vino espeso.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Cuervos vienen, carne huelen.
A cautela, cautela y media.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Cojo con miedo, corre ligero.
El que quiera de primera, que consulte su cartera.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Cada cual a lo suyo.
No acose, que la están peinando.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.