Hacer algo de cayetano.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Ligero como el ave de San Lucas.
Los cántaros que más suenan son aquellos que están vacíos.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Con la misma vara que midas serás medido.
Cuidado con los secretos porque son una poderosa arma. Puedes utilizarla a tu favor o puede ser reutilizada en tu contra.
El catalán de piedras hace pan.
Enero, claro y heladero.
Dar palos de ciego.
Hasta la estrella más pequeña brilla en la oscuridad.
El sol brilla para todos.
El hábito es una camisa de hierro.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Están cortados por la misma tijera.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Artero, artero, más non buen caballero.
Gato maullador, poco cazador.
El sol siempre reluce.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Cada altar tiene su cruz.
Cosa rara, cosa cara.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.