Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Tal padre, tal hijo.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Pan a hartura y vino a mesura.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Hijos casados, trabajo doble.
Noche toledana. (Irse de farra).
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Tiene el sartén por el mango.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Hacer buenas (o malas) migas.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Antes de hablar, pensar.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Otra cosa es con guitarra
Como canta el abad, así responde el sacristán.
El que parte y reparte toca la mejor parte
A caballo ajeno, espuelas propias.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Ni son todos los que están, ni están todos los que son.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Castillo apercibido no es sorprendido.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Cada uno en su casa es rey.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Bien casada, o bien quedada.
Al pan se arrima el perro.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Cali es cali y lo demás es loma.
De buena casa, buena brasa.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.