Cali es cali y lo demás es loma.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Una flor no hace primavera.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Frijoles con coles, pedos a montones.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Deja al menos un huevo en el nido
No eches toda la carne al asador.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Vecinas porque les digo las mentiras.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Encontrar al perro en la olla
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A chico pié, gran zapato.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Con el marisco, nada de vino arisco.
Es gente discreta, quien aguza el ojo con la lengua quieta.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Amor breve, suspiros largos
A todo coche, le llega su sábado.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.