Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
El vino en jarro cura el catarro.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
El buen mosto sale al rostro.
Quien no se arriesga no cruza el río
Todos los caminos conducen a roma.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Juntos en las duras y en las maduras.
Ir a amarrar el zorro.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
No importa lo el ancho y lo grueso, sino lo que dura tiezo...
Arena y cal encubren mucho mal.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Ni llueca eches que pollos saques.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Más vale pan duro que ninguno.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
A los años mil, vuelve la liebre a su cubil.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Cuenta y razón conserva amistad.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Boca sin dientes, casa sin gente.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Matar pulgas a balazos.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Chica centella gran fuego engendra.
Al mal circo le crecen los enanos.
Armas y dineros buenas manos quieren.