Candil de la calle, obscuridad de su casa.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Cuando el Diablo envejeció, a santero se metió.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El dueño de la casa es el criado del huésped.
Haber sido cocinero antes que fraile.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Para los desgraciados se hizo la horca.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
Quien no se arriesga no conquista
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Dar en el clavo.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
¡A darle que es mole de olla!
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Dios castiga, pero no ha palo.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La lengua unta y el diente pincha
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
De la esperanza vive el cautivo.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Obra acabada, maestro al pozo.