Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Alegrías secretas, candela muerta.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Para presumir hay que sufrir.
El que no está contra ti, está contigo.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
El amor no se mendiga, se merece.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
La cabra come el césped allí donde se ata.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Buena razón quita cuestión.
Lo prometido es deuda.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
Sol madrugador y cura callejero, ni el sol calentará mucho ni el cura será bueno.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
A Dios, nada se le oculta.
Que no te den gato, por liebre.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El que pestañea pierde.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Fíate del santo y no le prendas vela.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.