La necesidad tiene cara de hereje.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Dios castiga, pero no ha palo.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Primero es Dios que todos los santos.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
El tonto ni de Dios goza.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Calva buena, luna llena.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Hay que predicar con el ejemplo.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
No me tientes Satanás.
No se puede caminar contemplando las estrellas cuando se tiene una piedra en el zapato.
La modestia es patrimonio de los pendejos.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Ningún burro se queda calvo.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Los bienes son para remediar los males.
Quien no madruga, no caza boruga.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Ve tu camino para no tropezar.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.