¿Quién con una luz se pierde?
Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Quien mira hacia atrás no va hacia la felicidad
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Todos los santos tienen octava.
Los que se aferran a la vida mueren, los que desafían a la muerte sobreviven.
De los muertos no se hable sino bien.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Piedra que rueda no hace montón.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Escucha tu corazón... que sabe.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
El placer y la alegría del hombre radica en aplastar al rebelde y conquistar al enemigo, en arrancarlo de raíz, y tomar de él todo lo que tiene
No hay espada contra la simpatía afectuosa
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Menos pregunta Dios y más perdona.
La oración breve sube al cielo.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Para el pobre, hasta su noche de bodas es corta.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas
La mejor caridad es la justicia para todos
Dan limosna muertos los que vivos no la dieron.
Si vas a la guerra, reza una vez; si vas al mar, reza dos, y si te vas a casar reza tres.