Matar dos águilas con una sola flecha.
Obras caritativas, esas son mis misas.
El camino del infierno está empedrado de buenas intenciones.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Los frailes en jubón, hombres son.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
Ante la duda, abstente.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Vive tu vida y no la de los demás.
El buscador es descubridor.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Primero la obligación y luego la devoción.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Abominable es el hombre que hace mal uso de su tiempo
Los justos pagan por pecadores.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Téngale miedo a la ira de Dios ya una escasez de mujeres.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Nada falta en los funerales de los ricos, salvo alguien que sienta su muerte.
Mira primero lo que haces, para que no te arrepientas después.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El cielo me ha designado para gobernar a todas las naciones, porque hasta ahora no ha habido orden sobre las estepas
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
A muertos y a idos, no hay amigos.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Dios da, nunca vende.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Días de mucho vísperas de ayuno.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
No enciendas un fuego que eres incapaz de apagar.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Estos son polvos de aquellos lodos.
Hace la misma falta aquí que los perros en misa.