Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Solo el ciego tantea en la oscuridad.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
Los difuntos, todos juntos.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Solo el mudo no cuenta mentiras.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Dios nos libre de un ya está hecho.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Ese no es santo de mi devoción.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Idos y muertos, olvidados presto.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Los pájaros más bellos están enjaulados
El que cree en mujer no cree en Dios.
No cuentes dinero delante de los pobres.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Buena es la costumbre en el bien.
A otra cosa mariposa.
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Dios consiente, pero no siempre.
No prediques en desierto, ni machuques hierro yerto.
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
El mono vestido de seda mono se queda
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Cada cual a lo suyo.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya