Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Más son los amenazados que los acuchillados.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Buena olla y mal testamento.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Hay quien no ve su camino.
Abogacía que no zorrocía.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Eres lo que comes.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Quien mucho desea, mucho teme.
El ciego y el ignorante, tienen el mismo talante.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Zapatero a tus zapatos.
Casamiento sin engaños uno cada diez años.
Alabar y callar para medrar.
Tras cada pregón, azote.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
El que camina, no estorba.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
De todas maneras, aguaderas.
De padres bocois hijos cubetas.
Yernos y nueras, en las afueras.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Ir a matar lobos no es para bobos.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Ruego de Rey, mandato es.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.