Del lobo un pelo.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Al pan pan y al vino vino.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
El vivo a señas y el tonto a palos.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Navarro, ni de barro
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Despacito por las piedras
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Odia el pecado y compadece al pecador.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
A burlas, burlas agudas.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Canas son, que no lunares, cuando comienzan por los aladares.
Indio comido indio ido.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
Tras el buen comer, ajo.
Es más popular que la adelita.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.