Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Jornada emprendida, medio concluida.
Iglesia, o mar, o casa real.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Más vale tener malos amigos que buenos enemigos.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
Al pan pan y al vino vino.
Juego y bebida, casa perdida.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
No hay duelo sin consuelo.
Al amigo con su vicio.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
De refrán y afán pocos se librarán.
Caridad con trompeta, no me peta.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Buscando un amigo mi vida pasé; me muero de viejo y no lo encontré.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Maestre por maestre, seálo éste.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
Es el tercero en discordia.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Pa'trás como las del marrano.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Marido, comprad vino; que no lino.
La reputación dura más que la vida.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Amar y saber, todo no puede ser.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Un mal con un bien se apaga.
Casarás y amansarás.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Saber amar es mucho saber.
Se habla de buenas acciones sin llevarlas a cabo y se hacen buenas acciones sin hablar de ellas
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.