Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
La intención hace la acción
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
La vida es grata, a quien bien la acata.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
El trabajo ennoblece.
Pasión tapa los ojos a la razón.
Araña de día, carta o alegría.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
La virtud loada, crece.
Donde hay matrimonio sin amor, habrá amor sin matrimonio.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
La alegría es un tesoro que vale más que el oro.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Dar antes que amagar.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Amor con celos, causa desvelos.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El amor hace iguales a los que no lo son.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Pájaro de mar por tierra, tempestad segura o gran novedad
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
La fantasía es la primavera del alma
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Los pensamientos no tienen fronteras
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.