Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
A buen puerto vas por agua.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Amor es el verdadero precio del amor.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El amigo de un idiota es como aquel que se acuesta con una hoja de afeitar en la cama
Dos capitanes hunden la nave.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Quien no se aventura, no cruza la mar.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Médicos y abogados, Dios nos libre del más afamado.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Papel, testigo fiel.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Un hombre feliz es como un barco que navega con viento favorable.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El que ha sido tu enemigo, nunca será tu amigo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Obremos a no ver, dineros a perder.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Daño merecido, no agravia.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Difama, que algo queda.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Nunca falta un borracho en una vela.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Bien casada, o bien quedada.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
A buenos ocios, malos negocios.
Pagan justos por pecadores.
A gran prisa, gran vagar.