Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
La verdad siempre sale a flote.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Más honor que honores.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Al loco y al fraile, aire.
Casa ordenada, casa salvada.
Hombre avisado, medio salvado
Bodas y aguas, como son guiadas.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Hablando nos entendemos.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
A tal amo tal criado.
La soledad no trae felicidad.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Cada pez en su agua.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Las damas al desdén , parecen bien.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca