A tal amo tal criado.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Cada pez en su agua.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Te perdono el mal que me haces nomás por lo bien que me caes.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Las damas al desdén , parecen bien.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Callemos, que el sordo escucha.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Quién dice la verdad nunca se equivoca.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Un buen día nunca se olvida.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El melón, calado, y el amigo, bien probado.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.