Al desdén con el desdén.
Quien te adula, te traiciona.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Fraile convidado echa el paso largo.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Variedad es causa de amenidad.
Una pena quita a otra pena.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Confesión hecha, penitencia espera.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
La mujer rogada y la olla reposada.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Las aguas quietas, corren profundas.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
La verdad siempre sale a flote.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ama y guarda. Amanecerá y veremos.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
En el refugio del otro vive cada uno
Más honor que honores.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Hablando nos entendemos.
Al loco y al fraile, aire.
Casa ordenada, casa salvada.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
La soledad no trae felicidad.
La mujer casta esta siempre acompañada.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Hombre avisado, medio salvado
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.