Mal reposa la vida dudosa.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Palabra de cortesano, humo vano.
En el medio está la virtud.
Más vale tarde que nunca.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El buen vino resucita al peregrino.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
De la vista nace el amor.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Más vale amante bandido que novio jodido.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
La confianza mató a su amo.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
La democracia también genera hombres deshonestos
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
A mala suerte, envidia fuerte.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
El vino no tiene vergüenza.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Desde que se hicieron las excusas nadie queda mal.
Al desdén con el desdén.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Fraile convidado echa el paso largo.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Una pena quita a otra pena.
Amigo tarambana, el que lo pierde, gana.
Variedad es causa de amenidad.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Confesión hecha, penitencia espera.
La mujer rogada y la olla reposada.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Las aguas quietas, corren profundas.