Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Más vale odiado que olvidado.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Amor, con amor se cura.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Buen corazón vence mala andanza.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
La libertad es un pan bien cocido
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
El que bien ama, tarde olvida.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
Agua mansa, traidora y falsa.
Oir a todos, creer a pocos.
Una maravilla, con otra se olvida.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Quien bien quiere, tarde olvida.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
La fantasía es el reposo del alma
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
La alegría intensa es cosa seria
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Buena compañía, Dios y Santa María.
Hay miles de miserias en un solo amor
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Alegría y desgracia no son eternas