Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Hechos son amores y no buenas razones.
Estoy como gallo en corral ajeno
Llena o vacía, casa que sea mía.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
No con quien naces, sino con quien paces.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Libro prestado, libro perdido.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
El interés tiene pies y yo también.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
Ajada tenemos, a San Pedro recemos.
Si las paredes hablaran.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Como te presentes, así te mirara la gente.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Actividad cría prosperidad.
¿Qué hace con la moza el viejo?. Hijos huérfanos.
Buena vida si refrenas tu ira.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
No hay mejor vecina que tu cocina.
El mundo es de la gente activa
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
El joven armado y el viejo arrugado.
Atender y entender para aprender.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
A ese andar, llévalos mi baca.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Contra los males de amor, cucharadas del olvido, con fomentos de otro amor; pero.
Carga que place, bien se trae.
Panal de miel las palabras amables, dulzura para el alma y medicina para el cuerpo.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.