A cada cabeza, su seso.
El haragán es el hermano del mendigo.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
El buen vecino, arregla el camino.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
De Jaén, o fuleros o malajes.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
El buen mosto sale al rostro.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Dar el consejo y el vencejo.
A cada cañada le llega su añada.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Prueba primero al amigo, antes de buscar su abrigo.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Emprestaste, perdiste al amigo.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
En casa del músico, todos saben cantar.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Cada uno habla como quien es.
¡Fíate de la Virgen y no corras!.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Abril, deja las viñas dormir.
En el llano como quiere el amo, en la cuesta como quiere la bestias.
Guardia viejo no cae en gancho.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Amor, con amor se cura.
Agua caliente, salud para el vientre.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Vive y deja vivir.