Agua caliente, salud para el vientre.
Vive y deja vivir.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Dios consiente, pero no siempre.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Amor, dinero y cuidado, no puede estar disimulado.
La paciencia es el puerto de las miserias.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
A mala leña un buen brazado.
En San Antón, calabazas al sol.
Como buscar una aguja en un pajar.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
La crianza aleja la labranza.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Andar con pies de plomo.
Quien bien quiere, bien obedece.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Nadie regala nada a humo de pajas.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
El llanto sobre el difunto.
Ajo hervido, ajo perdido.
Amor nunca dice basta.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Cada año, calzones de paño.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
Esperanza que consuela, que no muera.
Júntate, que junto estabas.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Maña y saber, para todo es menester.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.