El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
No se puede servir a dos señores.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Irse de picos pardos.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Dichosos los ojos que te ven.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Dejar al gato con el pescado.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Mear claro y recio deja al médico por necio.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Cuando dude, no saludes.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Buscar los tres pies al gato.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
Matanga dijo la changa.
Vivir juntado es igual que casado.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
Culo sentado, hace mal mandando.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Al que es pobre todos sus parientes le despreciarán; si es rico, todos son sus parientes.
Más ven cuatro ojos que dos.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
A manos frías, corazón ardiente.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.