Burgáles, mala res.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
La Justicia entra por casa.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Llenar el tarro.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Poco mal y bien quejado.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Para conservar amistad, pared en medio.
Si el pastor duerme, la ovejilla se pierde.
Más doblado que carpa de camión.
El corazón del justo, piensa para responder.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Al miedo plata; y al amor cariño.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
En casa llena el loco no se apena.
Gran constipado, culo apretado.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Más ordinario que una monja en guayos.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Abusar es mal usar.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
A rey muerto, principe coronado.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Amor y vino, sin desatino.
Callemos, que el sordo escucha.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Al amigo, con su vicio se le debe querer y atender.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Hasta la muerte, todo es vida.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Más ordinario que un cementerio con columpios.