No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Dos buenos amigos en pleito acabaron, y cagajón para los abogados y el escribano.
Hacerse de la vista gorda.
En casa con hombres y sin vino, todo anda mohíno.
Reniego de señora que todo lo llora.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Ningún pescador de caña ni molinero de viento, necesita un escribano para hacer testamento.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Amigos y compadres búscalos entre tus iguales.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Hacer oídos de mercader.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Harina mala, mal pan amasa.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
Al rey muerto rey puesto.
Cada uno con su humo.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Dar una de cal y otra de arena.
No oigo, soy de palo.
El hombre pone y la mujer dispone.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Cuenta errada, sea enmendada.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
Boda y mortaja, del cielo baja.
La vida del puerco, corta y gorda.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
Más vale bueno que mucho.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.