Mal suena el Don sin el din.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Aguas de Abril, vengan mil.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Aún no ha nacido el niño y ya lo queremos casar.
Mucho preito hace mendigo.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
A cada guaraguao le llega su pitirre.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Irse a chitos.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Dar al olvido.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Como pecas, pagas.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
A otra cosa mariposa.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
O faja o caja.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Dar antes que amagar.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Crece el huevo bien batido, como la mujer con el buen marido.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Bebe y ata la bota.
Nadie perdona que le hagan un favor.
No hay hombre sin hombres.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
El paraíso está en el regazo de una madre.
Ajo, ¿por qué no fuiste bueno?. Porque no me halló San Martín puesto.
Quien mocos envía, babas espera.