Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Buena vida si refrenas tu ira.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
Pa' todo hay fetiche.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
A quien presta nada le resta.
Niños y viejos, todos son parejos.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
En gran casa, gran gasto se amasa.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Bien o mal, junta caudal.
A Dios, nada se le oculta.
Buen amigo y compañero es el que no nos pide dinero.
¡A darle que es mole de olla!
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Abril hueveril; Mayo pajarero.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Año tuero, vaca y muerto.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Aire de Levante, agua delante.
Aseada aunque sea jorobada.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Ruego de Rey, mandato es.
Fíate del santo y no le prendas vela.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Perdona el error, pero no lo olvides.
De buen chaparrón, buen remojón.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Si te queda el saco.