Si te queda el saco.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Dar tiro.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Hoy es discípulo de ayer y maestro de mañana.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
A candil muerto, todo es prieto.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La tierra será como sean los hombres.
Cada cual en su corral.
Cuando el guardián juega a los naipes, ¿qué harán los frailes?.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
El joven armado y el viejo arrugado.
Sabio en latín y tonto en castellano.
El médico mata, y el cura lo tapa.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Da y ten, y harás bien.
Dios está en todas partes.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
Por San Clemente, alza la tierra y tapa la simiente.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Cada cual mire por su cuchar.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Es viejo, pero no pendejo.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
La práctica hace al maestro.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Cada pardal a su espigal.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
En San Antonio cada pollita pone huevo
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Toma y daca.
Cada mochuelo, a su olivo.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Cada maestrito tiene su librito.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Dádiva forzada no merece gracias.
Aguas de Abril, vengan mil.