Una maravilla, con otra se olvida.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Hablen cartas y callen barbas.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Buena olla y mal testamento.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Allegó el mezquino y no supo para quién lo hizo.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Un indio menos, una tortilla mas.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Lo escrito, escrito esta.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
No hay tal mancebo como el puerro, que le salen las barbas al año primero.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Cada día, su pesar y su alegría.
Gozo que no se comunica, se achica.
Cantando se van las penas.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
A la sombra del gitano, medra el villano.
El que sabe sabe y el que no es jefe
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Las paredes oyen.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Está como aji titi.
¿Mirón y errarla?.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.