Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
El que quiere baile, que pague músico.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Una vida inútil es una muerte prematura.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Más vale poco que nada.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Hay muchos bobos que nacen, pero son más los que se hacen.
Valentón y rufián, allá se van.
El viejo que se cura, cien años dura.
Como se vive, se muere.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
El buen instrumento saca maestro.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
Domingo, domingo, día de pingo.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
No seas sabio en tu propia opinión; Teme a Jehová, y apártate del mal; Porque será medicina a tu cuerpo, Y refrigerio para tus huesos. Proverbios 3:7-8
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
Bien o mal, casado nos han.
Si el dinero no es tu sirviente, será tu amo.
El que trabaja mucho, no tiene tiempo de hacer dinero.
Ama al grado que quieras ser amado.
Al mal tiempo, buena cara.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Casa de esquina, para mi vecina.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Alegría, albarderos que bálago se arde.