Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Ni el más rico ni el más fuerte, se han librado de la muerte.
El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
El harto no se acuerda del ayuno.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Jaulas y cárceles, ni para los ángeles.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
Bien gobernar y no mucho bailar.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Para pan y pescado, chocho parado.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
El mejor sol es el que calienta hoy
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Lancha La no pasa en balde.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Si quieres buenas sementeras, por San Mateo siembra las primeras.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.