Cuando el sol se pone rojo es que tiene agua en el ojo.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
En San Nicolás de los vinos agudos, de treinta vecinos veintinueve cornudos.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
El que se ajunta con gato aprende a maullar.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Nuestro gozo en un pozo.
Cambiar manzana por ajo, no es buen trabajo.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Aprendo mientras vivo.
La ignorancia es madre de la admiración.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Para cuchillo que corta, no hay carne dura.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
Olla con gallina, la mejor medicina.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Fui a palacio, llegué bestia y regresé asno.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.
El hambre viene sola, pero no se va sola.
A virgo perdido nunca falta marido.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Zapato que aprieta, no me peta.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Es más popular que la adelita.
La necesidad hace maestros.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Lo que bien empieza, bien acaba.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
El buen vinagre del buen vino sale.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
La del sastre de Campillo, que cosía de balde y ponía el hilo.
Alábate, mierda, que el río te lleva.