Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
A llorar al cuartito.
Calles mojadas, cajón seco.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
A creer se va a la iglesia.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Quien cerca halla, cerca calla.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El cebo es el que engaña, no la caña.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Labrador chuchero, nunca buen apero.
Vereda no cría hierba.
El mejor suegro, vestido de negro.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
El tiempo no perdona a nadie.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
No es oro todo lo que reluce.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Quien anda mal, acaba mal.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La esperanza es la última en morir.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
Como chancho en misa.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Para cerdos, buenas son bellotas.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
El que huye, obedece.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Antes de mil años estaremos todos calvos.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.