¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
La soga se rompe por lo más fino.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Mientras más grandes, más rápido caen.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
A quien te deja en cuita, no lo quieras en trebejo.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Come con él, y guárdate de él.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Berza vuelta a calentar y mujer vuelta a casar, al diablo se le pueden dar.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
A bloque, la casa en roque.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Con pan, hasta las sopas.
A quien mucho tiene, más le viene.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Diligencia vale más que ciencia.
La labranza no tiene acabanza.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Quieres más o te guiso un huevo.
Pon tu culo en concejo; uno te dirá que es blanco, otro que es bermejo.
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Vereda no cría hierba.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
No hay que conejear sin perros.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.