No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
A más vivir, más sufrir.
Alabar y callar para medrar.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
No saber de la misa la media.
Hace más la raposa que la curiosa.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
El perfume bueno viene en frasco chico
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Eso pasa en las mejores familias.
Aún queda el rabo por desollar.
No es de bravo señal buena, toro que escarba en la arena.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Como es el padre, así es el hijo.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Donde hay duda hay libertad.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
No te metas donde salir no puedas.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Como buscar una aguja en un pajar.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Conquistada la madre, segura está la hija.
A gran chatera, gran pechera.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
¡Ay, caderas hartas de parir, y ninguna de mi marido malogrado!.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Buey que rumia, nada le duele.