Cría cuervos y tendrás más.
Pan con pan comida de tontos.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Un buen libro y entendido lector, tal para cual son los dos.
El vino comerlo, y no beberlo.
Deja al menos un huevo en el nido
Gran constipado, culo apretado.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
A quien has acallado no le hagas llorar.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
La crianza es buena los trece meses del año
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Agrada y te agradarán.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Una vez al año, y ésa con daño.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Cuando críe a los cuarenta, deja de hacer las cuentas.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Mal se caza con perros desganados.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
Échate este trompo a la uña.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
En el sendero nuevo, camina lentamente.
Casamiento malo, presto es concertado.
El que del campo viene, cenar quiere.
Miren quién habló, que la casa honró.
Ante la duda, la Charly.
O todos moros o todos cristianos.
A la madrastra, el nombre le basta.
Amor de lejos contentos los cuatro.
Dar una higa al médico.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.