Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Lección dormida, lección aprendida.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que no aprende es porque no quiere.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
La buena vida no quiere prisas.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Dios da pañuelo al que no tiene narices.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Refranes viejos son verdaderos.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Fiate de Dios y no corras.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
La noche para pensar, el día para obrar.
Lo pasado, pisado.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Cuentas claras conservan amistades.
Serás el amo, si tienes la sartén por el mango.
La fortuna a los audaces ayuda.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Tiempo pasado siempre es deseado.
De mercader a ladrón, un escalón.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Errar es humano.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
A casa de tu tía, entrada por salida.
A refajo verde, ribete encarnado.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
El caracol donde nace, pace.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.