Gallina gentil, echada en Marzo y sacada en Abril.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Pocas palabras son mejor.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
No hagas leña del árbol caído.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
Callar y callemos que todos de barro semos.
El que no cae, resbala.
Malo es quien es bueno por interés.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
De esta agua no beberé.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Págase el señor del chisme, más no de quien lo dice.
El Juez, derecho como la viga del techo.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Hay que sufrir para merecer.
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Pastelero a tus pasteles.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Hay que cortar por lo sano.
El trabajo no mata a nadie.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Nadie da lo que no tiene.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Casa chica infierno grande.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
En casa pobre no hay mujer buena.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Ni quito ni pongo rey.
A la pereza persigue la pobreza.
Lo que siembres, recogerás.
Si prometes y no das, mal vas.
No coma cuento coma carne.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
La vida es un soplo.
A otro perro con ese hueso.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Más vale despedirse que ser despedido.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.