Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
Boticario sin botica, nada significa.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
El que con lobos anda a aullar aprende.
De boca para fuera.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
El mejor escribano echa un borrón.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
La que fácil llega, fácil se va.
Hacer buenas (o malas) migas.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Ni amigo burgalés, ni cuchillo cordobés.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Del mal, el menos.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
A saya blanca, ribete negro.
Ajo, cebolla, y limón, y déjate de inyección.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Afición por afición, más cerca está la camisa que el jubón.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
La oportunidad se escapa por los pelos.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
El buen vino resucita al peregrino.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Cual andamos, tal medramos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Si no tienes a alguien en la casa de los ídolos, no beberás leche de coco
A quien feo ama, bonito le parece.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
De la vista nace el amor.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.