Bien canta Marta después de harta.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
Para aprender, perder.
Cada día olla, amarga el caldo.
El último que se pierde es la esperanza.
Agua hervida es media vida.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Borrego al camión, duro a la montera.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ni tan vieja que amule, ni tan moza que retoce.
Ponerse la tapa en la cabeza
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Más vale odiado que olvidado.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
Ama profunda y apasionadamente.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Carne en calceta, para quien la meta.
Mientras dura, vida y dulzura.
Puta y buena mujer, no puede ser.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Dar la última mano.
Quien teme a las almas, se topa fantasmas.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
De pies a cabeza.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Agua estancada, agua envenenada.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
La gloria, a la larga, se torna amarga.
Quien acomete vence.