A los tontos no les dura el dinero.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
No busques a la vez fortuna y mujer.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
La cama guarda la fama.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Esto es como para mear y no echar gota.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Creerse incapaz de algo, es casi ya serlo.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Quien escucha, su mal oye.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Quien de servilleta pasa a mantel, no hay quien pueda con él.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Atrás viene quien las endereza.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
De ruin madera no harás buena mesa.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
A roma va, dinero llevará.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.