Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Agua al higo y a la pera vino.
Tanto pedo para cagar aguado.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
En bote pequeño la buena mermelada.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Esta lloviendo sobremojado
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Manda y haz, y así a los torpes enseñarás.
Casarse bajo el palo de la escoba
Donde hay amor, hay dolor.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Mas bonita es la belleza, con algo entre la cabeza.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Tripas llevan piernas.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Si quieres tener un hijo pillo, mételo a monaguillo.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
Detrás de la soga va el caldero.
A ave de paso, cañazo.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
La bondad, quien la tiene la da.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.