A días claros, oscuros nublados.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
Pan, pan; muchos lo toman y pocos lo dan.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Al higo por amigo
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
A tal puta, tal rufián.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Olla remecida u olla bien cocida.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
La lengua unta y el diente pincha
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
El buey solo bien se lame.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
El que come tierra, carga su terrón.
Del necio, a veces, buen consejo.
De petaca ajena, la mano se llena.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Lobos de la misma camada.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
El hambre es una fea bestia
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Juego y bebida, casa perdida.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
En Abril aguas mil, coladas por un mandil; en Mayo, tres o cuatro, y ésas con buen barro.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Te conozco, pajarito.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
La casa quemada, acudir con el agua.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Aquel que guarda siempre tiene.
Antes de meter, prometer.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Estoy como gallo en corral ajeno
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.