Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Donde dije digo, digo Diego.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
El necio cree que todo lo sabe.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Si nadie habita una casa, ésta pronto se caerá.
Cada cual decía del amor que tenía.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
Hacer de su capa un sayo.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Dios aprieta pero no ahoga.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Hermanos hay tanto por hacer!
De tal palo tal astilla.
No hables por boca ajena.
Julio, triguero, Septiembre, uvero.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Agua, ni quiebra hueso ni descalabra.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Palo dado ni Dios lo quita.
Panza llena, quita pena.
Agrandado como alpargata de pichi.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
A ruin, ruin y medio.
Apaga la luz, Mañosón!
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Hijo de tigre: tigrillo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.